Más de seis millones de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) fueron exportados, gestionados en instalaciones no autorizadas o de manera inadecuada, o directamente enviados a vertederos.

 

Europa solo recicla un tercio de la basura electrónica
 Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

El 65% de la basura electrónica europea se gestiona por vías irregulares.

Una investigación realizada en el marco del proyecto CWIT (Countering WEEE Illegal Trade) ha desvelado que en Europa, durante 2012, solo el 35% de todos los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos –3,3 millones de toneladas– fueron gestionados por los sistemas de recogida y reciclaje.

El resto, más de seis millones de toneladas de RAEE, fueron exportados(1,5 millones de t), reciclados en Europa de manera inadecuada o irregular (3,15 millones de t), desmontados para obtener los materiales valiosos (750.000 t) o simplemente enviados a los vertederos (750.000 t).

1,3 millones de toneladas partió de la UE en exportaciones indocumentadas. Estos envíos suelen clasificarse como ilegales, pues no se adhieren a las directrices para distinguir los equipos usados de simples residuos. Puesto que el objetivo económico principal detrás de estos envíos es la reutilización y reparación y no el vertido de desechos electrónicos, se estima que del volumen total un 30% es basura electrónica.

Este hallazgo coincide con los datos extrapolados de IMPEL (European Union Network for the Implementation and Enforcement of Environmental Law) sobre las violaciones de prohibición de exportación, que estiman entre un mínimo de 250.000 toneladas y un máximo de 700.000 toneladas de envíos ilegales de basura electrónica.

Curiosamente, unas diez veces esa cantidad (4,65 millones de toneladas) es gestionada de forma inadecuada o comercializada ilegalmente en Europa. La recogida irregular generalizada de productos y componentes y la extracción de valiosos componentes como circuitos y metales preciosos de los residuos electrónicos revelan que existe una importante pérdida económica de materiales y recursos en Europa.

Se necesitan definiciones formales para ayudar a las autoridades distinguir aparatos usados de residuos electrónicos

Igualmente, las sanciones deben armonizarse para simplificar la aplicación en los casos transfronterizos.

Por tanto, es necesaria y esencial la cooperación entre todas las partes interesadas. Para ello, se ha elaborado un plan de recomendaciones a corto, medio y largo plazo. El objetivo es reducir el comercio ilegal a través de acciones específicas de actores individuales, como por ejemplo:

  • Aumentar la participación y mejorar el conocimiento de los usuarios en las primeras etapas de la cadena de residuos electrónicos.
  • Prohibición en la UE de transacciones en efectivo en el comercio de chatarra.
  • Tratamiento obligatorio de los RAEE según las normas aprobadas y presentación obligatoria de los informes de resultados de tratamiento y descontaminación.
  • Mejores objetivos, más inspecciones y supervisión nacional.
  • Un sistema operacional de gestión de inteligencia que apoye los esfuerzos en esta materia e identifique los riesgos relacionados con los grupos de delincuencia organizada.
  • Una fuerza de acción para la seguridad ambiental a nivel nacional, formada por diferentes autoridades y socios, que permita una aplicación de la ley de forma colaborativa y coordinada a escala nacional, regional e internacional.
  • Formación especializada en la materia para jueces y fiscales.